Basado en movimientos simples y lentos,
el Body Mind Centering, una disciplina nueva en la Argentina,
integra técnicas orientales con principios de anatomía.
Modela, mejora la irrigación sanguínea y
elimina el estrés. Sus ejercicios apuntan al conocimiento
integral del cuerpo. Gran parte de los movimientos llevan
gradualmente a abandonar las tensiones físicas
y mentales, y ayudan a lograr mayor flexibilidad física,
mental y emocional . “Son exploraciones sobre los
sistemas de nuestro cuerpo, como los órganos o
los huesos. Sentimos la médula ósea a través
de la respiración, llevando las manos a ese lugar”,
explica Inés Vocos, directora del centro Desde
el Cuerpo, practicante de esta nueva disciplina y pionera
en dictarla en nuestro país.
“Aprendemos a movernos conectando las zonas de los
huesos en relación con los órganos. Aprendemos
cómo nuestros huesos sostienen a los órganos,
y viceversa”. La clase tiene momentos de movimientos
y de quietud. Se utiliza música y también
pelotas de esferodinamia. “Hay maneras de tocar
y de movernos para que el cuerpo se vaya equilibrando.
Es una puesta en contacto con uno mismo”, explica
Vocos.
Para relajarse, para embarazadas, para mamás con
bebés (ayuda a la mamá a que encuentre su
propio soporte para poder sostener al bebé), para
chicos con necesidades especiales. También, para
quienes tienen problemas digestivos, óseos, respiratorios,
o sufran de estrés.