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con vida propia

“Si un artista deja
de ser niño, deja
de ser artista”
Isamu Noguchi


Un rincón de la casa-taller, donde guardan sus materiales favoritos

 con vida propia
 

“de tal padre
tal hijo”


Los artistas Julio y Luciano Pérez Sanz, padre e hijo, viven y trabajan juntos haciendo esculturas y diseñando "arte para usar". Buscan rescatar la identidad nacional “a través de materiales reciclados o metales que usaban nuestros aborígenes”.



“¿Qué vendemos? Objetos con vida propia, alegría y esperanza”.

1 Piedras de resina de poliéster que usan para realizar las tapas de las cajitas que venden. 2Julio y Luciano en el living de su casa-taller. 3 Las escaleras del local que acaban de inaugurar, pintadas a mano. 4 “Lucía”, una de las esculturas que formó parte de la serie “Bandidos”. 5 Otra de sus obras: ángel con alas de escoba, que representa a los utilizados en el siglo XVII para acercar a los aborígenes a la religión.

“Ahora sé que no tengo que competir, que ambos podemos sumar,
y que eso nos ayuda a crecer como artistas".

1y2 “Fermín” y “Manolo”, dos esculturas de hierro, latón y cepillo.
3 Otra en latón patinado por oxidación y mármol travertino.
4“Gaspar”, la escultura que Julio y Luciano llaman "el gato de la casa".
5 "Siempre trabajamos en equipo, todas las obras tienen algo de los dos", coinciden.
6 Para inspirarse, eligen los libros de Bruce Nauman, Denis Oppenheim, Wolfgang Laib y Lygia Clark.
7 En el baño principal, la bacha que disparó la imaginación de los Pérez Sanz. Hoy tienen a la venta una con incrustaciones de piedras.
8 Carteras, gargantillas, anillos, diseños que se pueden encontrar en el local que acaban de abrir en la calle Posadas.