| Preparar
la piel
En un pasado no muy distante, broncearse era una
especie de ritual sagrado del verano y
consistía en tirarse bajo el sol con una toalla,
una botella de aceite de bebé (al que muchas
le añadían yodo) ¡y ni la menor
protección contra los rayos solares! Hoy existen
miles de productos, cremas o lociones, protectores,
autobronceantes, postsolares, para grandes y chicos,
que ayudan a broncearse saludablemente, con protección
solar o SPF desde el 2 hasta el 45 ¡o más!
Sólo hay que aprender a usarlos.
*Antes de tomar sol, la piel debe estar limpia, hidratada
y sin rastro de maquillaje.
*Evitar los productos con alcohol (desodorantes,
colonias, etc.), porque pueden producir manchas. Algunas
fragancias tienen su equivalente sin alcohol.
*Hay que elegir un producto solar adecuado a la piel
de cada uno y a la resistencia al sol.
*Aplicar el producto media hora antes de exponerse
al sol, con la piel completamente seca.
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